QUINTA PARTE:
=============
Deseo hacer algunos complementos a los blog publicados anteriormente y son los siguientes datos.
Mis abuelos maternos se dedicaron toda la vida a trabajar y adquirir propiedades, pues eran en Andiñuela los que iban a la cabeza en cuando a propiedad de fincas, lo contrario de mis abuelos paternos, no tenían nada en propiedad, todo en alquiler, a excepción de la vivienda, que en la actualidad pertenece a un bisnieto, lo rustico era propiedad del potentado del pueblo, Don Manuel Cabrera. La casa de este vecino y algunas fincas las adquirieron mis tíos Fructuoso y Leonor.
En Amndiñuela yo poseo las fincas de mis padres, hijuela que compraron en el momento de casarse a un hermano de mi abuelo, que ya mencioné anteriormente y que emigró a Madrid.
Al leer mi blog alguien se extrañará que siendo los únicos herederos, mi hermana y yo, de mis abuelos, mi abuela ya que mi abuelo había fallecido, dejaran todas sus propiedades a una sobrina nieta. Este hecho lo considero normal, ya que fue la persona que la atendió en sus últimos momentos. Sobre Andiñuela he de hacer constar que es un pueblo a extinguir, pues tiene muy pocos habitantes todos mayores de edad, si bien en la época de verano acuden los que emigraron a Madrid.
Cuando vivíamos en Vicente Muzas 7 tragimos de Andiñela una joven para ayudar en la casa, se llamaba Fely y se casó posteriormente en Madrid.
Mi abuelo se quedó con su hijo Juan Manuel que era completamente anormal, me llamó mucho la atención el que falleciera antes de morir ella.
Algo se me pasó mencionar, cuando vivíamos en Vicente Muzas 17 teníamos una relación muy íntima con unos primos, por parte de María Jesús, mas bien lejanos, pero que los considerábamos como familia íntima. Me refiero a Benigno Bueno, ingeniero industrial, nacido en Filipinas y que se casó Ann de nacionalidad Inglesa . Radican en la actualidad en Pozuelo de Alarcón.
Conocimos a su padre y a su madre en un chalet en Ruiloba y a unas tías. Su padre falleció al poco tiempo de llegar a España y no llegó a disfrutar de la citada vivienda, que está en un lugar privvilegiado de la carnisa cántabra.
Como ese matrimonio , por motivos de su trabajo, viajaban periódicamente al extranjero, nos encomendaban a la hija mayor que formaba parte de nuestra familia y que a mí me llamaba papa Antonino.
Seguimos con la misma relación y aprovecho por esta vía para que nos repitan visita a esta casa. Muchas gracias.
Algo se me quedará pendiente, pero prometo que según me vaya viniendo a la memoria lo seguiré relatando. También agradecería a los lectores que me recuerden algo que a mí se me haya pasado. Muchas gracias.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario